Los ingresos operativos se situaron en 1.955,2 millones de euros, un 1% menos que en la primera mitad de 2024, con un descenso de 9,5 millones en ingresos de pasajeros hasta 1.751,6 millones, parcialmente compensados por un alza del 7% en carga y correo, hasta 81,3 millones.
El resultado operativo recurrente (EBIT) se redujo drásticamente hasta 17,3 millones, frente a los 111,6 millones del primer semestre de 2024 (-84,5%), mientras que el EBITDA recurrente cayó un 18,3%, hasta 259,2 millones.
Los costes operativos crecieron un 3,8%, hasta 1.964,2 millones, impulsados sobre todo por los gastos de personal (+13,6%). TAP contabilizó además pérdidas por diferencias de cambio de 42,7 millones debido a la devaluación del dólar, lo que impactó directamente en caja y cuentas a cobrar.
Durante la primera mitad de 2025, TAP ha transportado un total de 7,9 millones de pasajeros, lo que supone un aumento del 2,2% en comparación con el primer semestre de 2024. El número de vuelos operados se mantuvo estable, con un crecimiento interanual del 0,2%.
La capacidad aumentó un 2,3% en comparación con el primer semestre de 2024, mientras que los ingresos por pasajero por kilómetro crecieron un 3,6%, lo que se tradujo en una mejora de un punto porcentual en el factor de ocupación, que alcanzó el 82,1% en el primer semestre.
BENEFICIOS DE 37 MILLONES EN EL SEGUNDO TRIMESTRE
Entre abril y junio, TAP logró un beneficio neto de 37,5 millones de euros, apoyado en la reducción de costes financieros, aunque impactado por pérdidas de cambio.
Los ingresos trimestrales alcanzaron 1.131,7 millones de euros, un 1,7% más que en el mismo trimestre de 2024, con un crecimiento del 3,1% en pasajeros.
El EBITDA recurrente se situó en 256,3 millones, con un margen del 22,6 %, mientras que el EBIT recurrente bajó un 20,6%, hasta 136,5 millones.
En el segundo trimestre TAP transportó 4,4 millones de pasajeros, un 4,5 % más interanual, con un factor de ocupación del 85%. La compañía inauguró además cuatro nuevas rutas, reforzando la conectividad desde Lisboa, Oporto, Faro/Funchal y Terceira (Azores)
Luís Rodrigues, CEO de TAP, señala que la compañía sigue operando "en un entorno altamente competitivo, con presión sobre los ingresos unitarios y retos operativos persistentes, que afectan especialmente a la puntualidad".
"A medida que avanzamos más allá de nuestro Plan de Reestructuración, nuestras prioridades continúan bien definidas: transformar TAP en una empresa rentable y atractiva de forma constante, consolidando la eficiencia operativa y la sostenibilidad financiera".