"Mientras los titulares alarman sobre el agua que consumen los servidores de IA, la ciencia nos grita que el verdadero despilfarro hídrico está en nuestros platos. Producir un kilo de carne de vaca requiere 15.000 litros de agua, equivalente a 6.000 consultas en ChatGPT. No nos dejemos engañar buscando culpables en las pantallas si realmente debiéramos estar mirando nuestros hábitos de alimentación”, afirma Francisco Vásquez, presidente de AnimaNaturalis.
Según un estudio de la Universidad de California en Riverside, generar 100 palabras en ChatGPT consume 519 mililitros de agua (una botella individual estándar). A escala masiva, si el 10% de los trabajadores europeos usarán la herramienta semanalmente, el gasto anual alcanzaría 435 millones de litros, suficiente para abastecer a una ciudad de 1 millón de habitantes durante 36 horas.
“Empresas como Microsoft y Google innovan en refrigeración sostenible, pero sus avances son lentos. En cambio, reducir un solo kilo de carne de nuestra dieta ahorra más agua que dejar de usar IA durante décadas”, añade Vásquez.
Producir carne no es solo dar de beber a los animales. El 98% del agua se destina a cultivar su alimento (maíz, soja, pasto), según el Meat Atlas 2021. Para un bovino de 550 kg (peso promedio al monento de llevarlo al matadero), beberá unos 24.000 litros de agua en sus 3 años de vida, consumirá unos 1.300 kg de piensos a base de maíz y soja irrigados, que consumen unos 1.300.000 litros de agua más, y por último, consumirá unos 7.200 kg de forraje, que necesitan una cantidad indeterminada de agua, porque por lo general se riegan por lluvias u otras fuentes naturales.
En total, un kilo de carne de carne requiere entre 15.000 y 15.415 litros de agua, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO). Para ponerlo en perspectiva, una hamburguesa de 200 gramos equivale a unas 6.000 consultas a ChatGPT o unas 4.500 búsquedas en Google.
La transición hacia un modelo alimentario sostenible no exige perfección, sino progreso. Pequeños cambios, como sustituir una comida semanal por opciones vegetales, tienen un impacto acumulado enorme. Para quienes deseen dar el primer paso, plataformas como HazteVeg.com ofrecen recetas, guías nutricionales y comunidades de apoyo. El planeta no necesita sacrificios, sino decisiones informadas: cada plato sin carne es un voto por un futuro donde el agua se valore más que los algoritmos.
La IA no está exenta de culpa, pero su impacto hídrico es una gota en el océano comparado con la carne. Mientras las tecnológicas buscan soluciones a largo plazo, cada persona puede ahorrar miles de litros hoy mismo optando por una comida sin productos animales. El cambio no requiere ser vegano de la noche a la mañana. Pequeños pasos, como adoptar los "lunes sin carne" o sustituir la leche de vaca por alternativas vegetales, tienen un impacto acumulado enorme. Visita HazteVeg.com para descubrir cómo empezar. El planeta no necesita más algoritmos, sino más conciencia en el plato.
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