18 establecimientos van a hacer las delicias de los fanáticos del dulce durante esta 4ª edición de la Ruta de la Torrija. Mucho más que un postre, la torrija se ha consolidado como una razón de peso para recorrer cafeterías y restaurantes en busca de tan suculento bocado. Puede que no haya mucho que contar acerca de este postre, que es tan sabroso como sencillo de preparar: Rebanadas de pan del día anterior (unos 2 cm de grosor) sumergidas en leche infusionada con azúcar, canela en rama y cortezas de limón. Una vez bien empapadas, se rebozan en huevo y se fríen. Ya doraditas, se depositan en una bandeja con papel absorbente (para eliminar aceite), y se sirven templadas o frías, presentadas con azúcar y canela espolvoreados o miel. Sea como sea, siempre se puede dar un giro a esta receta y sorprender al comensal con algún que otro detalle que no dejará indiferente a nadie.
A su vez, 27 bares, restaurantes y asadores, muchos de ellos participantes de la Ruta de la Torrija simultáneamente, servirán en estos días la popular ‘limonada de vino’ o ‘limonada de Semana Santa’. ¡Ojo! ¡Que nadie se confunda! Esta limonada contiene alcohol. Se prepara a base de vino tinto y rosado D.O. Ribera del Duero, al que se le añade en un cuenco, azúcar, cáscara de limón troceada y canela, dejándose macerar durante un par de días, para luego servirse bien fresquito.
Quienes han visitado Aranda de Duero durante estas fechas han sido testigos de como la comarca entera sale a la calle para disfrutar de unos días en los que el fervor y la tradición se entrelazan con una cultura gastronómica sin igual, donde las torrijas y la limonada son la nota dulce a un verdadero festín a base de delicias como morcilla IGP Burgos, lechazo asado y el mejor vino D.O. Ribera del Duero. A todos nos encanta comer de maravilla, celebrar con los nuestros el estar juntos, y hacerlo, a ser posible, en un entorno fantástico como el que regala Aranda de Duero… ¡A comer!